lunes, 16 de febrero de 2009

Que no se diga...

¡Esta vez sí!
Ah! Que eso ya lo dije antes... y luego fue que no...

Claro que otras veces se me argumentó que fue un fallo de la estrategia, de la planificación. ¡Craso error! El fallo (las otras veces) fue táctico.

En fin, posiblemente a algunos os pase como a mi, que antes de jugar al ajedrez pensaba que táctica y estrategia eran términos sinónimos. La culpa la tienen los entrenadores de fútbol y demás papanatas que salen rebuznando por radio y televisión. Siempre dicen frases del estilo de:

Teníamos una "táctica" muy clara y bla, bla, bla.

Ayer mismo me decía Mer, que lo que menos sosporta del fútbol son las 'tertulias futboleras', donde florecen todos esos 'personajillos' que hablan sentando cátedra e intentando demostrar una erudición que, obviamente, no tienen. Haciendo esos 'comentarios inteligentes', 'leyendo el partido' para que el celtíbero medio pueda entender qué es lo que sucede 'en profundidad'. Jua!
Pero bueno, ese es otro tema, que enseguida me disperso...
Y que conste que a mi el fútbol sí que me gusta, y reconozco que tiene su complejidad. Incluso he de admitir que muchos domingos escucho el 'radioestadio'...
Pero en esto que dice, no puedo sino darle toda la razón. Que es un deporte, ¡coño!, no astronomía.

Retomo el hilo...
En mi opinión, la estrategia fue buena, las otras veces...

Porque estrategia es decidir qué es lo que hay que hacer y eso lo copie del 'Runners', con lo que no podía estar mal. La táctica, luego, se encarga de llevar a la práctica las ideas estratégicas. O sea que táctica es cómo hacerlo. Las pequeñas maniobras, para que todo salga como se planeó...

Por ejemplo, has jugado una buena apertura, y luego en el medio juego has empleado 15 jugadas en acorralar al rey rival, colocar tus alfiles apuntando hacia su enroque, abrir la columna para que tu torre ejerza presión desde la distancia. Lo tienes 'a huevos', pero de momento no has ganado nada. ¡Ahora toca rematar!.
¡Sacrificio, sacrificio, mate!
Se toma el peón con el caballo, luego entra la dama y en pocas jugadas, mate.
Solo que ahora de repente, me surge una idea. Pienso ¿Qué pasaría si primero sacrifico el alfil de casillas negras? Pues que esto nos abre un árbol de posibilidades: !!(jugada brillante), ! (buena jugada), !? (jugada interesante), ?! (jugada dudosa), ?(jugada débil), ?? grave error.

Eso es exactamente lo que me suele pasar en las carreras. La planificación casera está clara. Pero luego no me ajusto al guión, y tomo decisiones 'en caliente', diferentes a lo planificado. Intento inventar jugadas brillantes, y como no, cometo burdos errores (tácticos, no estratégicos). Esta claro, ¿no?.

Así que, para que conste. Tengo un plan, y es éste:

Tiempo de paso por el km 5: 26'
paso km 10: 50' 30"
km 15: 1h 15'
MM: 1h 44'
km 30: 2h 28'
A partir del km 30, siempre en función de cómo se presente la cosa, apretar, aguantar o morir...
... 'con un par' hasta cruzar la meta...
... en menos de 3h y 30'...

¡No hay lugar para la improvisación!

Ja, Ja, Ja!

¡Maldita Maratón!, que me tiene sorbido el coco...

Un saludo a tod@s, Gus

2 comentarios:

Conxeta dijo...

ya queda menos, esta es la buena, ánimo primo
besitos

MISTER dijo...

Gracias prima. A ver si consigo que se cumpla aquello de que 'a la tercera va la vencida'

Mi arenga es la del 'Lute': "Camina o revienta".

(^: