Bueno bueno.
Después de casi nueve meses y tres semanas, tiempo en el que podría haber tenido un hijo, y dejando atrás (viene conmigo, pero la ignoro) una hernia cervical, he vuelto a correr, de acuerdo a las instrucciones de mi fisio. Que fueron, básicamente, que haga casi lo que me de la gana. Así que dicho y hecho, y aprovechando que hemos vuelto de vacaciones, he decidido compaginar la piscina (la que, todo sea dicho, tampoco he "tocado" demasiado) con las zapatillas.
Así que ayer volví a salir por segunda vez, durante unos 30 minutos. Las sensaciones, buenas, mejor de lo que creía, y las pulsaciones, altas, demasiado altas (180-190 al trote), tal y como esperaba. A veces me da la sensación de que si de repente me pongo a esprintar me reventará el corazón dentro del pecho, y la verdad, no es un pensamiento agradable.
En cualquier caso, sólo eso. Que volvemos a las andadas.
martes, 9 de septiembre de 2008
Volvemos a las andadas
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1 comentarios:
Hombre, Manolo! Vos por aquí!
Primero que nada felicitarte por la posibilidad de haber tenido un hijo. No todos pueden decir lo mismo, :^).
No. En serio.
Me alegro de que vuelvas a las 'correrías' (aunque si quieres, de momento, por aquello de la 'insignificancia' del estallido del corazón que comentas, quizá será mejor que empieces suavemente, volviendo como tú bien dices, a las 'andadas').
Nos vemos
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