
Ha parado de llover, menos mal, salgo a la calle, me estiro y miro el pulsio, empiezo a correr. Ya es de noche, voy corriendo por las calles a la luz de las farolas, son nuevas, hay un montón. Miro el pulsómetro otra vez. Ya voy a buen ritmo. Todo está mojado. Aún no hace frío pero ya parece invierno.Es como en las pretemporadas. Ya hace mucho tiempo de aquello. "Dar vuelta mansana!!" decía Tashiro. Sólo eran cuatro kilómetros pero se me hacían eternos. Al principio íbamos hablando, pero poco a poco se dispersaba el grupo, cada uno a la suya, unos más ahogados que otros, nos oíamos resoplar. También era de noche, era esta época del año, era la vuelta a la rutina después de vacaciones, lo odiaba y a la vez me gustaba. Voy por en medio de la calle, no hay coches. Miro el pulsómetro otra vez, no me paso, voy bien, voy bien. Sigo recordando mientras corro, recuerdo el camino que seguíamos, recuerdo los olores por la huerta, era de noche y aveces estaba mojado por la lluvia, era como ahora. Me cruzo con un chico que corre, le digo hola y me contesta. Hoy me encontrare a los que salen de verdad —pienso— a los que veré en invierno. Vuelvo a mirar, 153, bien. En 50 minutos da tiempo a pensar muchas cosas.
sábado, 6 de octubre de 2007
DE NOCHE
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2 comentarios:
Prima me ha gustado mucho tu entrada.
Como sigas profundizando así en tus carreras, cuando lleguemos a la mediamera estás lista para escribir un libro de poesia.
muu bonito
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